Preparación
Horno - 180 grados;
Molde de tarta forrado con papel de hornear, 22-24 cm de diámetro, ligeramente engrasado.
En un bol mezclamos la harina con la piel de limón finamente rallada. Reservamos.
Cascamos los huevos y sparamos las claras de las yemas.
Montamos las claras con una pizca de sal y vamos agregando poco a poco 70 gramos de azúcar. También ponemos el cremor tártaro para estabilizar las claras montadas. Una vez que hemos conseguido el espesor deseado, dejamos de batir y reservamos. Luego batimos las yemas con 100 gramos de azúcar hasta que queden cremosos.
Reducimos la velocidad de la batidora y tiramos el aceite de oliva en hilo fino. Despues agregamos dos cucharadas de zumo de limón, la vainilla y la esencia de limón. Incorporamos la harina, mezclando suavemente con una espátula.
A continuación, vamos agregando 1/3 de las claras montadas incorporándolas con la ayuda de la espatula mediante movimientos envolventes. Seguimos incorporando el resto de las claras tratando de mantener la mezcla lo más esponjosa posible. Una vez que hemos terminado, volcamos la mezcla en el molde.
No se añade levadura química en polvo a la mezcla, este papel de leudante lo desempeñan las claras de huevo bien montadas. La mezcla debe quedar ligera, aireada y esponjosa.
Colocamos las mitades de ciruelas azules en forma circular.
Horneamos nuestro pastel de ciruelas a 180 grados durante 45-50 minutos. Para saber si está listo, podemos pinchar el pastel con un palillo y a ver si sale seco.
Retiramos del horno y vamos haciendo el glaseado de limón. Para ello, mezclamos el jugo de limón con el azúcar glass. El glaseado debe quedar espeso.
Cubrimos el pastel aún caliente con este glaseado y dejamos enfriar por completo.
Nota: El glaseado se pone sin sacar el pastel del molde y se deja hasta que cristalice bien.
¡El pastel de ciruelas con glaseado de limón es riquísimo!















