El queso halloumi se corta en lonchas gruesas y se dora en una sartén sin aceite a fuego medio-alto hasta que forme una costra dorada por ambos lados. Se retira y se reserva.
En la misma sartén se calienta el aceite de oliva, se añade la cebolla picada junto con el ajo y se sofríen hasta que estén tiernos. Se incorporan los pimientos cortados y se cocinan durante unos minutos.
Se añaden los tomates, las aceitunas y las especias. La salsa se deja cocinar a fuego medio hasta que espese ligeramente.
Se colocan las piezas de halloumi dentro de la salsa y se cocina unos minutos más para que absorban los sabores. Finalmente, se espolvorea con perejil fresco y se sirve caliente.
El halloumi es uno de los pocos quesos que no se derriten al cocinarse, sino que forman una deliciosa costra dorada, lo que lo hace ideal para este tipo de recetas.
Es un queso mediterráneo que no se derrite al cocinarse.
¿Se puede sustituir el halloumi?
Sí, por queso similar que soporte altas temperaturas.
¿Se puede hacer sin picante?
Sí, simplemente omite el chile.
¿Se puede usar tomate fresco?
Sí, pero se recomienda cocinarlo más tiempo.
¿Se puede preparar con antelación?
Sí, aunque es mejor servirlo recién hecho.
¿Cuánto dura en la nevera?
Hasta 2 días en recipiente cerrado.
¿Se puede recalentar?
Sí, en sartén o microondas.
¿Es una receta vegetariana?
Sí, completamente apta para vegetarianos.
¿Con qué acompañar este plato?
Con pan, arroz o ensalada fresca.
¿Se puede hacer al horno?
Sí, aunque el resultado será diferente.
El halloumi es un queso tradicional del Mediterráneo oriental, muy popular en países como Chipre y Grecia, pero cada vez más presente en la cocina española y latinoamericana.
Su capacidad para dorarse sin derretirse lo convierte en un ingrediente ideal para platos calientes y salteados. Esta receta combina ingredientes muy familiares para el paladar hispanohablante como el tomate, los pimientos y las aceitunas, creando un plato equilibrado, aromático y perfecto tanto como entrante como plato principal ligero.