Preparación
Para preparar una piadina italiana casera flexible y sabrosa, se mezcla la harina con la sal y el bicarbonato en un bol amplio. Se añade el aceite de oliva y, poco a poco, el agua tibia mientras se remueve con una cuchara o con la mano. Cuando la masa empiece a unirse, se pasa a la encimera y se amasa durante 6-8 minutos, hasta que quede lisa, suave y apenas pegajosa.
La masa se forma en una bola, se cubre con un paño limpio y se deja reposar 25-30 minutos a temperatura ambiente. Este descanso ayuda a que el gluten se relaje y permite estirar las piadinas sin que se encojan.
Después del reposo, se divide la masa en 4 porciones iguales. Cada porción se bolea ligeramente y se estira con rodillo sobre una superficie apenas enharinada, formando discos finos de unos 22-24 cm. No conviene dejarlos demasiado gruesos, porque la piadina debe cocinarse rápido y quedar tierna, con pequeñas marcas doradas.
Se calienta una sartén grande o plancha a fuego medio-alto, sin añadir grasa. Cuando esté bien caliente, se coloca una piadina y se cocina durante 1-2 minutos por cada lado. Deben aparecer burbujas suaves y manchas tostadas, pero la masa no debe resecarse. A medida que se cocinan, se apilan en un plato y se cubren con un paño para que conserven la humedad.
Mientras tanto, se lava y seca muy bien la lechuga. Los tomates se cortan en rodajas o gajos finos y se aliñan ligeramente con aceite de oliva, una pizca de sal y pimienta negra. El jamón crudo se separa en lonchas finas para que sea fácil repartirlo sin romper la piadina.
Para servir, cada piadina se puede presentar abierta o doblada. Se coloca una base de lechuga, se añaden rodajas de tomate y se termina con el jamón crudo. Un hilo pequeño de aceite de oliva por encima realza el sabor sin humedecer demasiado el pan.
La piadina italiana casera con jamón crudo, tomate y lechuga se disfruta mejor recién hecha, cuando el pan aún está tierno. Si sobran piadinas sin rellenar, se guardan envueltas en film o en una bolsa bien cerrada durante 1 día y se calientan unos segundos en sartén antes de usarlas.
Si te gustan los postres italianos, anímate a probar también la crujiente tarta italiana pipasener y las delicadas pastas italianas ojo de buey para completar tu mesa dulce.















