Preparación
El horno se precalienta a 200°C. Se prepara una bandeja plana cubierta con papel de hornear y se espolvorea ligeramente con harina de maíz para evitar que las baguettes se peguen y para obtener una base ligeramente crujiente.
En un bol se vierte el agua tibia y en ella se disuelve la levadura seca junto con una pizca de azúcar. La mezcla se deja reposar durante unos 10 minutos hasta que empiece a formar espuma en la superficie, señal de que la levadura está activa.
La harina se tamiza en un bol grande para airearla y lograr un pan más esponjoso. Se añade la sal y se mezcla bien.
En el centro se forma un hueco y se vierte la mezcla de levadura activada. Poco a poco se empieza a amasar hasta obtener una masa suave.
La masa se trabaja durante unos 8-10 minutos hasta que quede lisa, elástica y deje de pegarse a las manos. Si parece demasiado seca, se puede añadir un poco de agua, pero solo unas gotas cada vez.
La masa se coloca en un bol ligeramente engrasado, se cubre con film o con un paño de cocina y se deja reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora, hasta que doble su volumen.
Una vez fermentada, la masa se desgasifica suavemente y se divide en 4 partes iguales. Cada parte se forma en una barra larga de unos 30-32 cm, afinando ligeramente las puntas para obtener la forma clásica de la baguette francesa.
Las baguettes se colocan en la bandeja preparada dejando espacio entre ellas.
Con un cuchillo fino y muy afilado se hacen cortes diagonales sobre la superficie. Se espolvorean ligeramente con harina de maíz y se dejan reposar otros 20 minutos para que vuelvan a fermentar.
Antes de hornear se coloca dentro del horno un pequeño recipiente con agua caliente. El vapor ayudará a crear la característica corteza crujiente de las baguettes.
Se hornean a 200°C durante unos 20-25 minutos hasta que adquieran un bonito color dorado. Una vez horneadas se dejan enfriar sobre una rejilla para que la corteza permanezca crujiente.
Descubre también cómo preparar el tradicional gratinado francés, el popular ratatouille casero o el delicioso brioche francés.















