Preparación
La leche se calienta ligeramente hasta que esté tibia, pero no caliente. Se añade la levadura junto con 1 cucharada de azúcar y se deja reposar durante unos 10 minutos hasta que se active y empiece a formar espuma.
En un bol grande se baten los huevos con el azúcar hasta obtener una mezcla esponjosa. A continuación se incorporan la mantequilla derretida, la vainilla y una pizca de sal, y se mezcla bien. Después se añade la levadura activada.
La harina se incorpora poco a poco, mezclando hasta formar una masa suave. La masa se amasa durante unos 8-10 minutos hasta que esté lisa y elástica. Se cubre y se deja reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora, hasta que doble su volumen.
Las fresas se lavan, se limpian y se cortan en mitades o cuartos según su tamaño.
La masa fermentada se extiende en una bandeja previamente engrasada, distribuyéndola de manera uniforme. Encima se colocan las fresas, presionándolas ligeramente en la masa. Se espolvorea con azúcar.
El bizcocho se deja reposar durante otros 15-20 minutos antes de hornear.
Se hornea en horno precalentado a 180°C durante unos 30-35 minutos, hasta que esté dorado.
Se deja enfriar ligeramente antes de cortar.
Se sirve templado, espolvoreado con azúcar glas o acompañado de helado. Se conserva hasta 2 días a temperatura ambiente.
Descubre también cómo preparar el cheesecake clásico de fresas, una deliciosa panna cotta de fresas o el popular tiramisú de fresas, ideales para los amantes de los postres con fruta.














