Preparación
Se separan aproximadamente 150-200 g de fresas y se trituran junto con 2 cucharadas de azúcar y un poco de zumo de limón. Esta mezcla servirá como salsa para mojar los bizcochos. El resto de las fresas se corta en trozos pequeños para utilizarlas entre las capas del postre.
Para preparar la crema, se separan las claras de las yemas. Las yemas se baten con la mitad del azúcar (60 g) y la vainilla hasta que la mezcla se vuelva más clara y cremosa. Se añade el queso mascarpone y se mezcla suavemente hasta obtener una crema homogénea.
En otro recipiente, se baten las claras a punto de nieve con el resto del azúcar (60 g) hasta obtener una textura firme.
Las claras montadas se incorporan cuidadosamente a la mezcla de mascarpone con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba, para mantener la textura aireada del крем.
Cada bizcocho se sumerge brevemente en el puré de fresas y se coloca en el fondo de una fuente.
Se extiende una capa de crema y se distribuye parte de las fresas cortadas.
Se repite el proceso con una segunda capa de bizcochos y se termina con el resto de la crema, alisando la superficie.
El postre se deja reposar en el frigorífico durante al menos 4-6 horas, idealmente toda la noche, para que los sabores se integren y los bizcochos se ablanden.
Antes de servir, el tiramisú de fresas se puede decorar con fresas frescas o hojas de menta para un acabado más elegante.
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