Modo de preparación
Derretir la mantequilla y agregar el azúcar moreno. Revolver hasta que se derrita.
Triturar las semillas de calabaza y las nueces en un procesados de alimentos en pulsaciones cortas. Es bueno que queden en trocitos más grandes.
En un bol, colocar los copos de avena, las nueces, las semillas de calabaza, el coco rallado y la vainilla y y verter la mantequilla derretida.
Revolver bien.
Cubrir el fondo del molde para hornear (desmontable, 24 cm de diámetro) con papel vegetal. Volcar la mezcla, presionar con el lado reverso de una cuchara o con el fondo de un vaso. Alisar la superficie.
Coloque la base para esta estupenda tarta de queso en el horno precalentado a 140ºC durante 25 minutos.
Luego retírela del horno y deje que se enfríe por completo.
Mientras tanto, preparar la crema.
En un bol, combine los quesos mascarpone, ricotta y Philadelphia. Agregue 2 cucharadas de miel liquida y revuelva.
Derrite el chocolate blanco al baño maría y añádelo en un chorro fino a la mezcla de queso. Revolver.
Verter la crema sobre la base enfriada y nivelar con una espátula.
Coloque la tarta de queso con mascarpone y ricotta en el frigorífico durante 4-5 horas, o preferiblemente - durante la noche.
Justo antes de servir, decora con fresas y pistachos molidos o triturados.
¡Buen provecho con mi tarta de queso con mascarpone y ricotta!